lunes, 4 de febrero de 2013

Episodio 8 FINAL

Estaba rodeado de restos de zombies y de esa cosa, de la que solo quedaban pedazos de carne inerte y las "patas", embadurnado de sangre de monstruo, respirando rápido y sin control, no había cesado mi furia. Sergio, que me conocía de unos años, debió evitar que todos salieran, que mejor esperarían a que me cansara o se me pasaran las ganas de despedazar, ya que en ese estado todo lo que delante mía apareciese, desaparecería de una u otra forma.
-Chicos...está fuera de control, lleva un cuchillo y acaba de coger varios cristales, no sé qué trama, pero si coge esas cosas, no es precisamente en tomar el té, así que necesitamos un plan para salvarle el culo si es rodeado-Dijo Sergio.
-Estoy de acuerdo, pero ¿como?-Dijo Rubén.
-¿Rubén? ¿no eras tu el que odia a ese chico?-dijo Jorge.
-Si, pero no se, tiene cojones y...me impone respeto, ya ves como ha acabado esa cosa...-Dijo Rubén.
-Chicos...mirad esto...es un helicóptero, y es del ejercito, está tocado, pero creo que podré arreglarlo.-Dijo Miguel.
Mientras ellos planeaban cosas y arreglaban el helicóptero, yo iba descuartizando zombies mientras mi furia aumentaba.
Uno de ellos se me acercó y le atravesé la cabeza con el cuchillo, dirigí mi vista hacia una tienda de antigüedades.
-Espero que haya alguna...-Dije mientras le cortaba el cuello a un zombie.
Entré, rebusqué y encontré algunas.
Entre tanto, los demás consiguieron poner el helicóptero en marcha, y sobrevolaban la ciudad.
-Joder...¿tan loco está?-Dijo Miguel.
-No lo conoces bien... o lo matan, o este tío se deshace de todo el mundo.-Dijo Sergio.
-Juro por mis huevos que no me meto más con el...-Dijo Rubén mientras observaban la masacre que había realizado a mi paso por allí.
-Más te vale o te tomará la palabra y te los rebana...-Dijo Sergio.
-¿Donde está?- Dijo Jorge.
-No jodas que...Sergio, dime que no es ese...-Dijo Rubén.
-La ostia...ahora si que la va a liar...-Dijo Sergio mirando como salía de la tienda con dos Katanas.
De repente, eché a correr y a rebanar pescuezos y a aplastar cráneos.
-Vosotros... habéis matado a mi primo! -decapito a uno- y a mi hermana! -desmiembro a otro- y a mis amigos! Y A TODA MI FAMILIA! -le atravieso la sien a otro que venía de cara- AHORA MORIRÉIS, ESCORIA PÚTRIDA! JAJAJAJAJAJAJA ¡¡TODOS!! -grito mientras saco tripas y corto cabezas.
-Se ha vuelto loco...-dijo Sergio.
-Yo no bajo...-Dijo Miguel.
-Ni yo-Dijo Jorge.
-A mi me mata, me tiene ganas, lo noto-Dijo Rubén.
-No seáis cobardes, además mira el depósito, está en reserva, si esto se cae, nos violan el ojal, así que bajemos.-Dijo Sergio.
-Mierda...-dijeron los tres con miedo.
Aterrizaron y bajaron con sus armas del helicóptero.
-Mantengamos la distancia, no creo que ahora esté calmadito...-Susurró Sergio.
-Dios mio... desde aquí es más diabólico...-Susurró Rubén.
Me giré tan rápido, que los chicos se asustaron y saltaron hacia atrás los miré y continué rebanando cabezas, no era yo, mi rabia se apoderó de mi...
Me volví a girar:
-No os quedéis quietos, matad, u os mataran...
Los chicos se miraron entre ellos y se pusieron a acuchillar y disparar a esos Zombies.
Nos estaban rodeando, aguantábamos, pero las balas escaseaban y los disparos cesaban, pero no los cuchillazos y cortes de Katana.
-AAAAGH! -Gritó Rubén al ser mordido.
Miré, la sangre abundaba, acto reflejo, atravesé la cabeza del zombie mientras rebanaba estómagos y cuellos de los demás.
-NOOOO! -Dijo Jorge entre lágrimas- ¡Mierda! -gritó mientras acuchillaba las frentes de zombies.
Poco después vi como le arrancaban trozos del cuello a Jorge, como Miguel le protegía y lloraba disparando su arma que se quedó sin balas y varios Zombies se abalanzaban sobre el. Yo me dí cuenta que me mordieron varios minutos atrás  y me sentía cada vez mas pesado al moverme. Sergio y yo huimos cuanto pudimos, pero ya estábamos perdidos. Aún estando rabioso, furioso y deseando matar, miré a los ojos llorosos de Sergio, que empezó a llorar y le abracé.
-Lo siento mucho, Sergio...-Balbuceé- ahora, demostremos que los hermanos nos defendemos hasta la muerte...Toma esta Katana, defiéndete...-Dije yo también a punto de llorar.
-Si, te echaré de menos, Hermano...-Dijo Sergio llorando.
Nos separamos para tener más espacio y poder librar al otro de morir.
Empecé a cortar cabezas y piernas como un loco, de vez en cuando miraba a Sergio, antes de poder verle bien, se me abalanzó un zombie, al que me dió tiempo de decapitar.
Miré a Sergio y vi que al librarse del ultimo, me miró y empezamos a correr hacia una plaza desierta, allí sonreímos y nos abrazamos de nuevo, pero no duró mucho, la plaza se empezó a llenar por todos lados, miré a Sergio y este soltó la Katana, me miro y dijo: "Corre, hermano, te doy mi tiempo..."
Acto seguido, corrió y les hizo un placaje a varios zombies, que le mordieron.
-NOOOOOO! -dije llorando.-¡¿Porqué lo has hecho?!
Los gritos de Sergio cesaron, señal de que murió...
Cogí su Katana, mis ojos se inyectaron en sangre y perdí completamente la cabeza, me metí en la masa de zombies, que poco a poco, iba disminuyendo, solo se oían mis maldiciones y gritos de rabia y las cuchillas de mis Katanas rebanando piel, junto con el sonido de trozos de carne siendo arrancados de mi cuerpo.
llegado el momento, cerré los ojos y me dejé llevar...


FIN










Episodio 7

Arrancó el camión que empezó a alejarnos a todos de nuestro "hogar", giramos unas calles, varios zombies no seguían corriendo, hasta que nuestros disparos los hacían morir, caían desplomados con cada tiro en la cabeza. Tras varios minutos, nos quedamos solos, en una carretera llena de coches vacíos, nos paramos.
-Vale, Richard, Jorge, Sergio, bajaos y moved coches, por favor.-Ordenó Miguel.
-Vale, allá vamos-Dijo Jorge bajando del camión.
Bajamos del camión y cada uno fue hacia un coche, a mi no me daba confianza el que todo fuera tan silencioso, así que fui con mi Ametralladora Mp5 cargada.
Subí a un coche, como era de esperar, y casi rozaba lo lógico, tenía las llaves puestas, así que arranqué y moví el coche hacia un lado. Sergio hizo lo mismo y Jorge tuvo que hacerle un puente, pero lo consiguió.
-Bien, movámonos, no me gusta este silencio...-Dije yo seriamente.
De repente, se escuchó un ruido, ya subidos en el camión, apunté con mi Ametralladora Mp5 y miré alrededor, no había nada, pero es ruido volvió, era como un pulso, muy fuerte, algo que, sinceramente, no esperaba que me asustara como lo hizo.
Nos quedamos expectantes y Miguel le dijo a Rubén que preparara el acelerador para salir por ruedas, que eso no era normal.
Algo no iba bien, se escuchaba un sonido demasiado raro, eso no eran zombies, era algo más...
-Chicos, vámonos de una puta vez, eso no suena nada bien.- Dije yo alerta, por si salia el causante.
-No, espera un poco, debemos saber a qué nos enfrentamos-dijo Sergio.
-Sergio, coincido con Richard, no me gusta ese sonido.-Advirtió Jorge.
Lo siguiente que pasó es que vimos como, literalmente, un coche aterrizó a nuestro lado en llamas, y al fondo de la autopista, detrás de nosotros, una sombra excesivamente enorme como para se un zombie, apareció.
-Vale, Rubén, písale YAAA!-Grito Sergio.
Dejé mi Mp5 y cogí una M60, una de las armas más potentes de las que disponíamos.
-En vez de llorar, disparadle.-Dije yo muy serio.
Era algo enorme, tan horrible y monstruoso que no sabría describirlo.
en pocos minutos, íbamos a toda velocidad por la autopista, mientras esa cosa gigante nos perseguía.
-Mierda, mi metralleta se ha vaciado!-Dijo Jorge.
-Jorge, mira debajo del asiento de el copiloto, y pásame una-Dije yo.
Jorge, confuso, sacó una caja de debajo del asiento y la abrió, habían aproximadamente 7 granadas de mano, y alucinando, me dió una.
Quité la anilla y la lancé a esa bestia, la explosión lo retrasó y conseguimos escapar.
Por dentro sabia que esa cosa sabía donde íbamos, y que nos seguiría, pero me callé y seguimos adelante, pero al llegar a donde estaban los amigos de Sergio, vimos el horror.
La ciudad estaba destruida, completamente en llamas, miré a Sergio, pero se debió dar cuenta de que no podríamos salvar a nadie, entrar ahí sería una pérdida de tiempo, y todos lo sabíamos.
Antes de volver al camión, vimos a esa cosa de nuevo, era imposible huir de ese sitio, ya que nos cortó el paso, si intentábamos algo, uno de sus "pies" nos aplastaría como hormiguitas en un patio de jardín de infancia.
Rápidamente, subimos al camión, sacamos las armas, granadas y demás, y nos escondimos.
-Vale, estamos jodidos- dije yo-No hay escapatoria, o luchamos, o morimos, así de claro.
-Richard, ¿y tu primo?- Dijo Miguel.
Eso desató mi terror, así que salí del escondite y lo busqué gritando su nombre.
-¿PABLO?¡PABLO! ¿DONDE ESTÁS?-Grité yo desesperado.
Avancé un poco más, tratando de no llamar la atención de esa bestia, pero no pude.
Vi como una manada de zombies devoraban a mi primo, eso hizo que se mostrara mi verdadero yo, cogí una tubería oxidada y con una furia incontrolable, les rompí la cabeza a algunos, y ensarté a otros.
Por lo que sé, hice un ruido tremendo, grité y destrocé, porque el monstruo me miró a los ojos, pero yo estaba cegado de rabia, en ese estado soy algo infame, diabólico, sediento de sangre, incontrolable...
eché a correr encarándome a la bestia, y la bestia hizo lo mismo.
Antes de encontrarnos, salte a un coche, y desde este, me enganché a la pierna del monstruo, y la escalé hasta los hombros, mi furia estaba en su auge, iba a matar a esa cosa, de forma que fuera estremecedora.
Subí a su cabeza, me puse en su coronilla y con un cuchillo de la armería, hice un corte en lo más alto de su cabeza, quité las anillas de las 6 granadas que quedaban lo más rápido que pude, y me lancé con el cuchillo, cortando desde el pecho, salté a una pierna y aterrice bajo una lluvia de trozos de carne, vísceras y sangre.
(Continuará...)


domingo, 3 de febrero de 2013

Episodio 6

Me desperté junto a la carta, con los ojos doloridos de tanto llorar la noche anterior. Me pregunté si habían vuelto ya, así que baje a ver si estaban desayunando.
-¿Hola?¿hay alguien?-Pregunté yo.
Al ver que no contestaban, fui a ver si estaba el camión, y allí estaba, con manchas de sangre.
Escuché voces en la terraza, y fui lo más rápido que pude hacia arriba.
Entre en la terraza y allí estaban los 5: Rubén, Jorge, Sergio, Miguel y mi primo.
Se giraron todos y fui a abrazar a mi primo.
-Dios, Pablo, estas bien...-Dije en un abrazo.
-Pues claro, ¿quien crees que soy yo?-Dijo Pablo en tono bromista.
-Capullo...-Dije sonriente.
-Por cierto, me dijiste que mi prima también estaba bien, ¿donde está? quiero saludarla.-dijo Pablo, inocentemente.
-No...no lo consiguió, fuimos a por ella, pero ya era tarde, mataron a su novio y ella no quiso vivir sin el...-dije yo, mientras me caía una lágrima.
Mi primo suspiró y me abrazó.
-Richard, lo siento mucho, ¿no sabes nada de nadie más?-Me pregunto entristecido.
-No, no sé nada...ni de mi padre, ni de los demás primos, ni de mi otra hermana, ni de mi hermano...nadie-Dije yo mirando al cielo.
Tras contarnos como sobrevivimos a todo esto, bajamos a comer, ya eran las 3 de la tarde y no habíamos ni desayunado.
Tras comer miré a Sergio.
-Oye, Sergio, ¿cuando vamos a ir a por tus amigo y tal?
-Esta tarde, pero tu necesitas descansar, así que mejor quédate.
-No, iré, estoy bien, de verdad.
Es misma tarde, todos nos subimos al camión con el equipamiento de protección, y armas.
(Continuará)

viernes, 1 de febrero de 2013

Episodio 5

Me desperté en mi colchón, con un poco de dolor de cabeza. Nadie estaba despierto aún, así que subí a la terraza a reflexionar, pero al asomarme vi algo que no me gustó en ese silencio, en ese cielo Gris, algo malo iba a pasar...
Una voz detuvo mi pensamiento de lleno, era Sergio, se había levantado, ya que no podía dormir.
-Hola, Sergio...¿Que tal? -Pregunté disimulando mi nerviosismo.
-Bien, mejor que tu, por lo que veo...¿que te pasa? - Dijo Sergio.
-Es una mala sensación, como si algo malo me pasara...-Digo mirando al cielo.
-Si, creo que yo siento lo mismo...-Confesó Sergio, preocupado.
Tras unos segundos de silencio, Bajamos a desayunar, y nos pusimos a entrenar con Miguel Artes Marciales, y a hacer pesas, y ejercicio.
3 Horas de ejercicio intenso, acabamos todos cansadísimos, así que, hicimos de comer, nos sentamos y comimos a gusto, algo caliente, cocinado... Ya creíamos que nunca probaríamos algo cocinado.
Miguel se levantó y nos dijo:
-Richard, Sergio, venid aquí...
Nosotros dos, extrañados, fuimos con el.
-¿Que ocurre, Miguel?- Dijo Sergio.
-Vamos a rescatar a tu hermana y tu primo, y a tu gente, Sergio.-Nos dijo Miguel. - Pero no va a ser fácil, si bien tengo entendido, Richard, tu primo vive en Valencia, está muy lejos y a unas manzanas de aquí hay hordas ENORMES de zombies... y quería saber si estáis dispuestos a arriesgaros.
-Si -Digo yo casi sin pensar.
-Yo...también!-Dijo Sergio.
-¿Seguros? Es MUY arriesgado -Nos advierte de nuevo Miguel.
-Pues claro, es mi hermana y mi primos, daría mis brazos por ellos...-Digo yo muy serio.
-Bien saldremos mañana, pillaros un arma, preparadla, cargadla y que sea lo que dios quiera...-Dijo Miguel chocándonos la mano.
Fuimos a dormir temprano esa noche.
Al día siguiente nos despertamos un poco tarde, esa sensación...de saber que algo estaba mal no me había abandonado aún, algo que me preocupaba mucho.
-Buenos días, ¿preparado para la misión?- Dijo Sergio sonriente, lo que me hizo pensar que su sensación de que algo malo iba a pasar no era la misma...
-S-si...Claro que si, Sergio, ¡a por todas!-Dije forzando una sonrisa.
Bajamos al desayuno, no bebimos nuestros vasos de leche matinales y nos pusimos a planear nuestra misión.
Tras varias discusiones sobre como debíamos actuar, nos fuimos a cambiar de ropa, nos cambiamos y nos pusimos protecciones, tales como Chalecos antibalas y ropa con placas de metal, que debieron ser utilizadas en esa antigua fabrica.
Poco después nos reunimos en el camión y nos ponemos en nuestras posiciones de tiradores, conductor y artilleros.
Arrancó el camión, y todos soltamos un suspiro de nervios.
Primero pasamos a por mi hermana, que estaba más cerca, llegamos y me bajo del camión matando a todos los zombies que se nos acercaban. Tenía miedo, mucho miedo.
Subí a ese tercer piso, llamé a la puerta, que estaba cerrada, pero nada...
bajé la vista y el el felpudo había una nota que decía:
"Tete, tal vez me odies por esto, pero ellos mataron a mi novio, se lo llevaron y lo desmembraron ante mi, así que tras dejar a mi novio morir detrás de esta puerta, te escribo esto para decirte esto: "LO SIENTO. Quiero decirte todo lo que no tuve oportunidad de decirte y lo que no te podré decir más adelante. ahí va:
"Sé feliz, nunca llores por tonterías y estudia, necesitaras un trabajo para mantener a tu preciosa novia y a tu perfecta familia. Si, ya sé que no tienes novia ni familia, pero alguien como tú, tan simpático, guapo y buena persona como eres, no tardarás en tenerla.Y sé que te molesta que te digan esto, pero, usa protección.
y siempre cuida de tu chica, ella será lo único que te hará feliz a partir de el primer beso.
Yo no estaré para hacer de canguro de tus pequeños monstruitos, pero siempre estaré en tu corazón para ayudarte. siento que hayas tenido que venir aquí para nada, pero solo te diré una cosa, si me ves...transformada, mátame, no quiero hacer daño a nadie."
Y por ultimo, decirte que te quiero mucho, que has sido un hermano adorable, que te echaré de menos y que jamás te olvidaré, que te debo mucho, y que debajo del felpudo hay un disco, escúchalo, es una canción muy bonita de uno de esos grupos que tanto te gustan. TE QUIERO HERMANITO."
-Richard, por favor, levanta, no...quiero fastidiar, pero, ¿es esa tu hermana?- Me dijo Sergio sudando.
Me levante, allí estaba, mi hermana era uno de ellos, saqué mi pistola, y entre lagrimas y sollozos, le disparé en la frente.
-Vamonos...ya no tenemos nada que hacer aquí...-Dije con voz grave.
-Lo siento, Richard, de verdad.-Me abrazó Sergio.
-Ya...gracias...será mejor salir de aquí, Sergio.-Digo casi derrotado.
Tras bajar los tres pisos, entré en el camión, todos mantenían el silencio más incomodo del mundo.
-Rubén... alcánzame esa radio de allí...-dije cabizbajo.
-¿Se puede saber qué coño ha pasado ahí arriba?- Dijo Rubén rompiendo el silencio.
-He dicho...¡¡QUE ME PASES LA PUTA RADIO!!-Grito perdiendo la calma.
-Esta...bien...-Dice Rubén atónito.
Me la pasa e introduzco el CD que mi hermana me dejó.
Empieza a sonar "So Far Away" de Avenged Sevenfold, uno de mis grupos favoritos.
Solo con los primeros 30 segundos de canción ya lloraba como un bebé.
Jorge se acerca y me abraza.
-Eh, tío ..lo siento mucho, danos la dirección de tu primo e iremos nosotros, tú descansa, lo necesitas.-Dijo Jorge.
Asentí con la cabeza y lo escribí en mi móvil, entregándoselo a Jorge.
Me llevaron a la fabrica de vuelta sin problemas, un par de zombies, pero les disparamos.
cogí la radio y puse de nuevo la canción, que se repitió varias veces, hasta que me dormí leyendo la emotiva carta de despedida.
(Continuará...)

jueves, 31 de enero de 2013

Episodio 4

Fue una noche muy calmada, apenas se escuchaban a esos zombies a través de las rotas ventanas de "mi habitación"...
Bajé a desayunar, un vaso de leche con chocolate y preparé mi arma, para cubrir a mis amigos desde el tejado, iba a empezar la operación para conseguir Electrodomésticos.
Subí al tejado junto a Sergio y Jorge, que cargaban sus Rifles y ponían sus mirillas para mayor precisión.
-Buenas chicos...¿Nerviosos?-Pregunté.
-Mucho.-dijo Sergio.
-Bueno, ya he hecho esto antes, mi padre era cazador.-Dijo Jorge.
-Espero que estén bien, y que lo consigan...necesitan ese camión de allí  ¿no?-Pregunté mientras ponía mi mirilla de precisión.
-Si, es ese de allí, lo mejor es que con el podremos ir a cualquier parte.-Dijo Jorge.
-Bueno, ¿preparados? ahí salen, al primer Zombie que aparezca, le voláis la cabeza.-Dijo Sergio.
Rubén y Miguel salieron corriendo hacia el camión, y casi llegando a el, disparé.
Ambos pararon en seco y miraron extrañados a los lados de lel camion, y en el lado del conductor yacía un zombie con un balazo en la ceja, la bala había pasado entre los cristales rotos de la furgoneta.
-Joder, que puntería...-susurró Jorge
-Solo hay que poner atención, pulso y al mínimo movimiento fuera de lo común, disparo.-Dije yo, apuntando.
Rubén se subió de conductor, y Miguel se puso detrás de "cañonero" con una ametralladora MP5.
Al desaparecer entre hordas de Zombies persecutores, descansamos las armas, ya que cuando estuvieran de camino, tocarían el Claxon para cubrirles de nuevo y abrirles la verja que nos separaba de la calle, para descargar todo lo necesario.
Mientras tanto, Jorge salió para darle al interruptor de energía de la fábrica, lo cual no tenía peligro alguno, lo hizo y subió de nuevo.
Tras unos minutos de espera, se escuchó el claxon de el camión, que apareció al fondo, junto a los disparos de Miguel. Bajé rápidamente a abrir la verja, entraron, cerré y los alejé lanzando carne cruda lejos de la verja.
-¿ Estáis bien?-pregunte.
-Si, ojo de águila...-Dijo Miguel riendo.
-Ojo de...aaah...lo dices por lo del zombie del camion...gracias-Dije sonriente.
-Vamos, hay que descargar esto.-dijo Rubén.
Abrimos las puertas de el camión y vimos toda clase de maquinas de gimnasio, electrodomésticos y enchufes para todas aquellas maquinas.
-Había que aprovecharlas, necesitaremos estar en forma a partir de ahora...-Dijo Miguel.
Metimos las maquinas y las enchufamos todas, se hizo de noche. Subí a la terraza y allí estaba Sergio.
-Oye, Richard, ¿tu crees que hay alguien, amigo nuestro de clase, o familiares ahí fuera?
-Sergio, si, lo creo, mi hermana y mi primo están bien, refugiados... Anda, toma esto, y llámalos-Le ofrezco mi móvil.
-Gracias...pero necesitaras guardar saldo...para...
-Sergio, ya no hay mundo ahí afuera, me importa una mierda el saldo, ya no se me va a gastar, además, en el supermercado había una máquina de recargas, la cogí, está en nuestro "cuarto"-Dije entre risas.
-Gracias...-Dijo Sergio sonriendo.
-Anda, te dejo solo, necesitas intimidad, me voy a dormir, y suerte...
Bajo a la habitación y me acuesto en mi colchón. Me duermo feliz escuchando a Sergio hablar con sus amigos y familiares perdidos pero a salvo.
(Continuará...)

Episodio 3

Al día siguiente, Sergio me despertó, ofreciéndome el trozo de bocadillo de la noche anterior, me levanté de mi colchón y subí a la terraza, todo estaba despejado, menos mi mente.
¿Qué era todo eso?¿Y mis amigos y familiares? No sabía nada de nada, ni de nadie, entonces recordé que tenia mi móvil en la cartera, así que bajé rápido a por el.
Por el camino me crucé con Rubén, quien aun me miraba mal por lo de la noche anterior, ya que lo llamé imbécil. Abrí mi mochila y cogí mi móvil, tenia llamadas de mucha gente, así que decidí llamar una a una a toda mi agenda.
Varias personas ni daban señal, hasta que:
-¡¿RICHARD?!! ¿ESTÁS BIEN? Oh, gracias a dios...-Era mi hermana, estaba a salvo.
-Ana, ¿donde estás?- Pregunté casi llorando de ilusión.
-Estoy en casa, estoy bien, está Manolo conmigo, no nos ha pasado nada. ¿y tú?¿como estás? -Pregunto entre lagrimas.
-Muy bien, estoy por Benetusser, me pilló en clase y estoy en una fábrica con unos amigos...Tenemos Armas y comida.-Dije ya llorando.
-¿Como que armas?-Me dijo alarmada.
-Si, pistolas, subfusiles, y munición, tenemos la Armería al lado...-Me disculpé.
-Úsalas solo cuando sean necesarias, ¿vale? y quédate a salvo, si se soluciona, ven a vernos, por favor, quiero ver a mi hermanito.- Me dijo mi hermana.
-Si...lo haré cuenta con ello-Dije llorando a moco tendido.
-Bien, ahora te tengo que colgar...te prometo que te llamaré en cuanto pueda.-Me dijo mi hermana.
Colgamos y después de calmarme, llamé a otra persona.
-Oh dios...¿Quien eres?- Me pregunto una voz.
-Primo, soy yo, Richard.-Dije aliviado.
-¡¿Richard?! Oh, menos mal...-Me dijo con voz temblorosa.
-¿Donde están tus padres?¿Están bien?-Pregunté.
-B-bueno...no...no lo sé, se fueron a trabajar ya hace 2 días...-Me dijo apenado.
-Lo siento, Pablo...te recogeré pronto...no abras la puerta, solo hasta que yo te llame al móvil, ¿entendido? A nadie a no ser que hable, si habla está "vivo".- Le advertí.
-Eso haré, por favor no tardes, me estoy quedando sin comida.-Dijo preocupado.
-Osea, ¿estamos en un puto holocausto Zombie y me dices que te quedas sin comida? Racionatela, y si te quedas sin ella, asómate a tu rellano, si no hay nada, entra a las casas de al lado, pero lleva algo contigo, un cuchillo o lo que sea, y, aunque te dé asco o miedo, si aparece un Zombie, se lo clavas en la frente, o en la cabeza, eso los mata.-Le dije.
-Está bien, no tardes mucho.-Me dijo mi primo preocupado.
-Tranquilo...-Le tranquilicé.
Colgué el teléfono, y baje con los demás, que estaban hablando.
-Hola chicos, ¿que hacéis?-dije yo, intrigado.
-Trazábamos un plan para salir a por comida, ya no nos queda nada, prácticamente...-Respondió Jorge.
-Yo iré- Me ofrecí.
-¿porqué tú?- Saltó Rubén.
-Por que, a diferencia de ti, yo tuve los cojones de conseguirte esa pistola- Le dije señalando la pistola de su cinturón.
Rubén miro a otro lado, humillado, y se sentó de nuevo.
-Si es tu elección, que así sea, Richard, pero ten cuidado.-Dijo Miguel.
-No! iré contigo! Tal vez me necesites, por si hay problemas.-Dijo Sergio.
-Lo que quieras...pero coge esto-Dije lanzándole una pistola.
-Nosotros os cubrimos desde el tejado-Dijo Jorge chocandome la mano.
Nos abren la puerta y salimos al exterior.
-Bien, Sergio, ponle el silenciador a la pistola, el ruido puede atraerles...-Dije pasándole un silenciador.
Sergio lo puso y salimos agachados y a paso ligero, mientras los demás nos cubrían desde la terraza.
Llegamos a la tienda, y empezamos a meter alimentos en ellas, cogiendo bolsas y cargándolas  llegamos a tener casi 10 bolsas de comida entre los dos.
Acto seguido, salimos corriendo hacia la fábrica, y entramos, entre disparos. Entramos en la fabrica a salvo, con toda la comida.
Jorge y Miguel bajaron sonrientes.
-Perfecto chicos... habéis estado perfectos...-dijo Jorge alucinando con la cantidad de comida que traíamos.
-Si...fenomenales...-Dijo Rubén en tono despectivo.
-Bien, vamos a guardarla, mañana conseguiremos electrodomésticos, y demás cosas que necesitemos, pero descansemos un poco, y esta vez, Jorge, Richard y Sergio nos cubrirán desde del tejado, no queremos poneros más en peligro, chicos-Nos dijo Miguel dándonos un golpe amistoso en el hombro a los dos.
Llegada la noche, cenamos unos bocadillos de jamón y nos dormimos pronto.
(Continuará...)

viernes, 4 de enero de 2013

Episodio 2

Al girar esa esquina, Sergio y yo sabíamos que nuestra vida no sería la misma desde entonces.
Tres personas corrían delante de una masa de gente que gritaba, así que no hicimos otra cosa que correr junto a ellos, ya que la masa no se detenía y parecía que nos iban a matar.
-¿QUE ESTÁ PASANDO?-Pregunté yo a uno de los chicos mientras corríamos.
-¡NO LO SE, PERO ESOS TÍOS HAN MATADO A MUCHA GENTE!-Gritó el chico.
Nos desviamos hacia un callejón y nos metimos en una fábrica abandonada, quedándonos en silencio.
Sergio y yo jadeábamos. Uno de los chicos subió a una plataforma y se asomó por una ventana.
-Se alejan, pero nos están buscando.-dijo el chico.
-Joder...por cierto, yo soy Richard, y él es Sergio-Me presenté.
-Ah, encantado, Yo soy Miguel, él es Rubén y aquel que está asegurando la puerta es Jorge. Pero este no es momento de presentaciones, ¿sabes?-Dijo Miguel.
Sergio y yo dejamos nuestras mochilas en el suelo, y acompañamos a los tres chicos a la terraza. Ellos abrieron un trastero que había allí y Sergio y yo vimos la calle con gente muerta y personas comiendo de los cadáveres.
-S-son...-Tartamudeé yo.
-Zombies, si. Por eso necesitareis esto.-Dijo Jorge dándonos unas hachas y cizallas.
-Las hachas llevadlas en la mano, no se sabe cuando podéis necesitarlas.- Dijo Rubén.
Subimos al 2º piso de la fábrica, allí estaba todo vacío.
-Bien, chicos, a partir de ahora, tenéis que obedecernos a nosotros, hasta que sepáis lo que hacéis.-dijo Miguel.
-¿Como que hasta que sepamos lo que hacemos?-Preguntó Sergio.
-Si, ¿acaso sabéis como mueren?-Preguntó Rubén.
-No...-Dijo Sergio.
-Chicos, atentos a esto, hay una Armería justo a la vuelta de esta esquina. Quizás parezca una locura, pero tenemos que ir a coger armas como sea.-Dijo Jorge.
-¿Cuanta distancia hay?-Preguntó Rubén.
-Unos 50 metros, ¿por?-Preguntó Jorge.
-Richard, ¿porque no vas tu?-Dijo Rubén.
-¿Porqué yo?-Pregunté.
-Para ponerte a prueba, esto va a ser rutina en unos días, ¿sabes?-Afirmó Rubén.
Asentí con la cabeza y Sergio se quedó alucinando.
-¡¿QUE?! ¿no irás a hacerlo no?- Preguntó Sergio.
-Sergio, solo quieren saber si somos de confianza, seguramente a ti te manden a por comida o algo, ¿me equivoco?-Dije mirando a Rubén y los dos chicos.
Rubén se acercó y me abrió la puerta.
-Suerte-Dijo Rubén.
Fui sigiloso hacia el principio de la calle, hacha en mano. Continué hacia la esquina y miré si había alguien.
Al no ver a nadie, continué andando y un Zombie de esos salió de una casa, me miró y vino corriendo.
No pensé, solo moví mi mano, su cabeza salió volando y aterrizó a mi lado.
Entré en la Armería rompiendo los cristales.
-¿H-Hay alguien?
No contestó nadie, así que saqué mi mochila y la llené de pistolas, cargadores y munición. Después saqué la mochila que me prestó Rubén y metí subfusiles y escopetas, munición y Machetes.
Salí de la tienda y sin pensarlo dos veces, corrí como nunca lo había hecho en mi vida y entré en la fábrica,
cerré la puerta, la aseguré y Rubén, Miguel, Jorge y Sergio me miraban alucinados, solté las armas y me senté en la escalera.
-Has tardado solo 7 minutos, ¿has cogido algo? Seguro que no has cogido una mierda, ni has entrado.-Replicó Rubén.
Me levanté rápido y abrí mi mochila, 15 pistolas salieron de ella junto a unas cajas de balas y cargadores, cogí la otra mochila, la vacié, y mire con desprecio a Rubén.
-Ah, ¿no? ¿quieres ir tú a ver que mas hay? ¡Mira esto!-Le dije enseñando mi hacha.- He tenido que decapitar a uno de esos monstruos para que tu tengas una pistola, imbécil.-Dije mirando a Rubén.
-L-lo siento...como tardaste tan poco...-Dijo Rubén echándose atrás.
-Bueno, calma, será mejor comer algo, tengo unas chucherías, un bocadillo grande y una botella de agua de 2 litros.-Dijo Miguel.
-Toma, Richard, te lo mereces-Dijo Jorge ofreciéndome un poco de agua y un trozo de bocadillo.
-No...gracias, no me apetece...-Dije desanimado.
-Mira, no hagas caso a Rubén, es muy impulsivo y maleducado. ¿vale? si quieres comer o algo, dímelo, te guardo este trozo de bocadillo. Y anímate, eres mucho mas valiente que él.-Dijo Jorge sonriente.
Forcé una sonrisa y me quedé pensando hasta la noche.
Me fui a dormir pronto.
(Continuará...)

Episodio 1

Lunes 13 de febrero, un día soleado y tranquilo, Salíamos Sergio y yo de clase, hacía calor.
Nos sentamos en nuestro banco del parque habitual para tomarnos el almuerzo, hablar de nuestras cosas y poner verdes a los compañeros y profesores.
- Buah, estoy cansado...y solo son las 11 de la mañana- Dijo Sergio.
-Y yo, pero bueno, aun quedan 3 horas más...y la tarde...-Dije yo desanimado.
-Oye, ¿me acompañas al kiosco? me he quedado con hambre- Dijo Sergio entre risas.
Yo accedí y fuimos dentro, y Sergio compró sus amados kikos y yo me compré una Lata de Monster, al cual soy aficionado.
Mientras volvíamos a clase, yo me deleitaba de mi Monster, adorando a la lata, y Sergio comía sus kikos riendose de las cosas bonitas que le decía a la lata.
-Hey, Richard, ¿nos saltamos Informática, Valenciano y Castellano?- Preguntó Sergio tranquilamente.
-Pfff, vale, total, ya las tengo suspendidas...menos Informática. ¿por que saltarnos Informática?-dije yo extrañado.
-Vamos, no pasa nada, por un día...-Suplicó Sergio.
-Y seguro que explican algo importante. Ya lo veras, seguro que hoy empiezan con el HTML.-Me quejé yo.
-Pero tu sabes hacerlo ya, ¿no?-Preguntó Sergio.
-También es verdad, anda, vamos al Parque.-Dije yo riéndome,
 Después de unas risas, llegamos al parque, y nos sentamos en los columpios. Todo estaba muy silencioso, sin coches, ni los típicos ancianos haciendo ejercicio en el parque de mayores.
-Sergio, no me gusta nada el silencio...-dije estando alerta.
-Ni a mi...mejor vayamos a clase.-Dijo Sergio también alertado.
Salimos del Parque y giramos la esquina para ir al colegio. Lo que vimos fue Apocaliptico.
(Continuará...)