jueves, 31 de enero de 2013

Episodio 3

Al día siguiente, Sergio me despertó, ofreciéndome el trozo de bocadillo de la noche anterior, me levanté de mi colchón y subí a la terraza, todo estaba despejado, menos mi mente.
¿Qué era todo eso?¿Y mis amigos y familiares? No sabía nada de nada, ni de nadie, entonces recordé que tenia mi móvil en la cartera, así que bajé rápido a por el.
Por el camino me crucé con Rubén, quien aun me miraba mal por lo de la noche anterior, ya que lo llamé imbécil. Abrí mi mochila y cogí mi móvil, tenia llamadas de mucha gente, así que decidí llamar una a una a toda mi agenda.
Varias personas ni daban señal, hasta que:
-¡¿RICHARD?!! ¿ESTÁS BIEN? Oh, gracias a dios...-Era mi hermana, estaba a salvo.
-Ana, ¿donde estás?- Pregunté casi llorando de ilusión.
-Estoy en casa, estoy bien, está Manolo conmigo, no nos ha pasado nada. ¿y tú?¿como estás? -Pregunto entre lagrimas.
-Muy bien, estoy por Benetusser, me pilló en clase y estoy en una fábrica con unos amigos...Tenemos Armas y comida.-Dije ya llorando.
-¿Como que armas?-Me dijo alarmada.
-Si, pistolas, subfusiles, y munición, tenemos la Armería al lado...-Me disculpé.
-Úsalas solo cuando sean necesarias, ¿vale? y quédate a salvo, si se soluciona, ven a vernos, por favor, quiero ver a mi hermanito.- Me dijo mi hermana.
-Si...lo haré cuenta con ello-Dije llorando a moco tendido.
-Bien, ahora te tengo que colgar...te prometo que te llamaré en cuanto pueda.-Me dijo mi hermana.
Colgamos y después de calmarme, llamé a otra persona.
-Oh dios...¿Quien eres?- Me pregunto una voz.
-Primo, soy yo, Richard.-Dije aliviado.
-¡¿Richard?! Oh, menos mal...-Me dijo con voz temblorosa.
-¿Donde están tus padres?¿Están bien?-Pregunté.
-B-bueno...no...no lo sé, se fueron a trabajar ya hace 2 días...-Me dijo apenado.
-Lo siento, Pablo...te recogeré pronto...no abras la puerta, solo hasta que yo te llame al móvil, ¿entendido? A nadie a no ser que hable, si habla está "vivo".- Le advertí.
-Eso haré, por favor no tardes, me estoy quedando sin comida.-Dijo preocupado.
-Osea, ¿estamos en un puto holocausto Zombie y me dices que te quedas sin comida? Racionatela, y si te quedas sin ella, asómate a tu rellano, si no hay nada, entra a las casas de al lado, pero lleva algo contigo, un cuchillo o lo que sea, y, aunque te dé asco o miedo, si aparece un Zombie, se lo clavas en la frente, o en la cabeza, eso los mata.-Le dije.
-Está bien, no tardes mucho.-Me dijo mi primo preocupado.
-Tranquilo...-Le tranquilicé.
Colgué el teléfono, y baje con los demás, que estaban hablando.
-Hola chicos, ¿que hacéis?-dije yo, intrigado.
-Trazábamos un plan para salir a por comida, ya no nos queda nada, prácticamente...-Respondió Jorge.
-Yo iré- Me ofrecí.
-¿porqué tú?- Saltó Rubén.
-Por que, a diferencia de ti, yo tuve los cojones de conseguirte esa pistola- Le dije señalando la pistola de su cinturón.
Rubén miro a otro lado, humillado, y se sentó de nuevo.
-Si es tu elección, que así sea, Richard, pero ten cuidado.-Dijo Miguel.
-No! iré contigo! Tal vez me necesites, por si hay problemas.-Dijo Sergio.
-Lo que quieras...pero coge esto-Dije lanzándole una pistola.
-Nosotros os cubrimos desde el tejado-Dijo Jorge chocandome la mano.
Nos abren la puerta y salimos al exterior.
-Bien, Sergio, ponle el silenciador a la pistola, el ruido puede atraerles...-Dije pasándole un silenciador.
Sergio lo puso y salimos agachados y a paso ligero, mientras los demás nos cubrían desde la terraza.
Llegamos a la tienda, y empezamos a meter alimentos en ellas, cogiendo bolsas y cargándolas  llegamos a tener casi 10 bolsas de comida entre los dos.
Acto seguido, salimos corriendo hacia la fábrica, y entramos, entre disparos. Entramos en la fabrica a salvo, con toda la comida.
Jorge y Miguel bajaron sonrientes.
-Perfecto chicos... habéis estado perfectos...-dijo Jorge alucinando con la cantidad de comida que traíamos.
-Si...fenomenales...-Dijo Rubén en tono despectivo.
-Bien, vamos a guardarla, mañana conseguiremos electrodomésticos, y demás cosas que necesitemos, pero descansemos un poco, y esta vez, Jorge, Richard y Sergio nos cubrirán desde del tejado, no queremos poneros más en peligro, chicos-Nos dijo Miguel dándonos un golpe amistoso en el hombro a los dos.
Llegada la noche, cenamos unos bocadillos de jamón y nos dormimos pronto.
(Continuará...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario