lunes, 4 de febrero de 2013

Episodio 8 FINAL

Estaba rodeado de restos de zombies y de esa cosa, de la que solo quedaban pedazos de carne inerte y las "patas", embadurnado de sangre de monstruo, respirando rápido y sin control, no había cesado mi furia. Sergio, que me conocía de unos años, debió evitar que todos salieran, que mejor esperarían a que me cansara o se me pasaran las ganas de despedazar, ya que en ese estado todo lo que delante mía apareciese, desaparecería de una u otra forma.
-Chicos...está fuera de control, lleva un cuchillo y acaba de coger varios cristales, no sé qué trama, pero si coge esas cosas, no es precisamente en tomar el té, así que necesitamos un plan para salvarle el culo si es rodeado-Dijo Sergio.
-Estoy de acuerdo, pero ¿como?-Dijo Rubén.
-¿Rubén? ¿no eras tu el que odia a ese chico?-dijo Jorge.
-Si, pero no se, tiene cojones y...me impone respeto, ya ves como ha acabado esa cosa...-Dijo Rubén.
-Chicos...mirad esto...es un helicóptero, y es del ejercito, está tocado, pero creo que podré arreglarlo.-Dijo Miguel.
Mientras ellos planeaban cosas y arreglaban el helicóptero, yo iba descuartizando zombies mientras mi furia aumentaba.
Uno de ellos se me acercó y le atravesé la cabeza con el cuchillo, dirigí mi vista hacia una tienda de antigüedades.
-Espero que haya alguna...-Dije mientras le cortaba el cuello a un zombie.
Entré, rebusqué y encontré algunas.
Entre tanto, los demás consiguieron poner el helicóptero en marcha, y sobrevolaban la ciudad.
-Joder...¿tan loco está?-Dijo Miguel.
-No lo conoces bien... o lo matan, o este tío se deshace de todo el mundo.-Dijo Sergio.
-Juro por mis huevos que no me meto más con el...-Dijo Rubén mientras observaban la masacre que había realizado a mi paso por allí.
-Más te vale o te tomará la palabra y te los rebana...-Dijo Sergio.
-¿Donde está?- Dijo Jorge.
-No jodas que...Sergio, dime que no es ese...-Dijo Rubén.
-La ostia...ahora si que la va a liar...-Dijo Sergio mirando como salía de la tienda con dos Katanas.
De repente, eché a correr y a rebanar pescuezos y a aplastar cráneos.
-Vosotros... habéis matado a mi primo! -decapito a uno- y a mi hermana! -desmiembro a otro- y a mis amigos! Y A TODA MI FAMILIA! -le atravieso la sien a otro que venía de cara- AHORA MORIRÉIS, ESCORIA PÚTRIDA! JAJAJAJAJAJAJA ¡¡TODOS!! -grito mientras saco tripas y corto cabezas.
-Se ha vuelto loco...-dijo Sergio.
-Yo no bajo...-Dijo Miguel.
-Ni yo-Dijo Jorge.
-A mi me mata, me tiene ganas, lo noto-Dijo Rubén.
-No seáis cobardes, además mira el depósito, está en reserva, si esto se cae, nos violan el ojal, así que bajemos.-Dijo Sergio.
-Mierda...-dijeron los tres con miedo.
Aterrizaron y bajaron con sus armas del helicóptero.
-Mantengamos la distancia, no creo que ahora esté calmadito...-Susurró Sergio.
-Dios mio... desde aquí es más diabólico...-Susurró Rubén.
Me giré tan rápido, que los chicos se asustaron y saltaron hacia atrás los miré y continué rebanando cabezas, no era yo, mi rabia se apoderó de mi...
Me volví a girar:
-No os quedéis quietos, matad, u os mataran...
Los chicos se miraron entre ellos y se pusieron a acuchillar y disparar a esos Zombies.
Nos estaban rodeando, aguantábamos, pero las balas escaseaban y los disparos cesaban, pero no los cuchillazos y cortes de Katana.
-AAAAGH! -Gritó Rubén al ser mordido.
Miré, la sangre abundaba, acto reflejo, atravesé la cabeza del zombie mientras rebanaba estómagos y cuellos de los demás.
-NOOOO! -Dijo Jorge entre lágrimas- ¡Mierda! -gritó mientras acuchillaba las frentes de zombies.
Poco después vi como le arrancaban trozos del cuello a Jorge, como Miguel le protegía y lloraba disparando su arma que se quedó sin balas y varios Zombies se abalanzaban sobre el. Yo me dí cuenta que me mordieron varios minutos atrás  y me sentía cada vez mas pesado al moverme. Sergio y yo huimos cuanto pudimos, pero ya estábamos perdidos. Aún estando rabioso, furioso y deseando matar, miré a los ojos llorosos de Sergio, que empezó a llorar y le abracé.
-Lo siento mucho, Sergio...-Balbuceé- ahora, demostremos que los hermanos nos defendemos hasta la muerte...Toma esta Katana, defiéndete...-Dije yo también a punto de llorar.
-Si, te echaré de menos, Hermano...-Dijo Sergio llorando.
Nos separamos para tener más espacio y poder librar al otro de morir.
Empecé a cortar cabezas y piernas como un loco, de vez en cuando miraba a Sergio, antes de poder verle bien, se me abalanzó un zombie, al que me dió tiempo de decapitar.
Miré a Sergio y vi que al librarse del ultimo, me miró y empezamos a correr hacia una plaza desierta, allí sonreímos y nos abrazamos de nuevo, pero no duró mucho, la plaza se empezó a llenar por todos lados, miré a Sergio y este soltó la Katana, me miro y dijo: "Corre, hermano, te doy mi tiempo..."
Acto seguido, corrió y les hizo un placaje a varios zombies, que le mordieron.
-NOOOOOO! -dije llorando.-¡¿Porqué lo has hecho?!
Los gritos de Sergio cesaron, señal de que murió...
Cogí su Katana, mis ojos se inyectaron en sangre y perdí completamente la cabeza, me metí en la masa de zombies, que poco a poco, iba disminuyendo, solo se oían mis maldiciones y gritos de rabia y las cuchillas de mis Katanas rebanando piel, junto con el sonido de trozos de carne siendo arrancados de mi cuerpo.
llegado el momento, cerré los ojos y me dejé llevar...


FIN










Episodio 7

Arrancó el camión que empezó a alejarnos a todos de nuestro "hogar", giramos unas calles, varios zombies no seguían corriendo, hasta que nuestros disparos los hacían morir, caían desplomados con cada tiro en la cabeza. Tras varios minutos, nos quedamos solos, en una carretera llena de coches vacíos, nos paramos.
-Vale, Richard, Jorge, Sergio, bajaos y moved coches, por favor.-Ordenó Miguel.
-Vale, allá vamos-Dijo Jorge bajando del camión.
Bajamos del camión y cada uno fue hacia un coche, a mi no me daba confianza el que todo fuera tan silencioso, así que fui con mi Ametralladora Mp5 cargada.
Subí a un coche, como era de esperar, y casi rozaba lo lógico, tenía las llaves puestas, así que arranqué y moví el coche hacia un lado. Sergio hizo lo mismo y Jorge tuvo que hacerle un puente, pero lo consiguió.
-Bien, movámonos, no me gusta este silencio...-Dije yo seriamente.
De repente, se escuchó un ruido, ya subidos en el camión, apunté con mi Ametralladora Mp5 y miré alrededor, no había nada, pero es ruido volvió, era como un pulso, muy fuerte, algo que, sinceramente, no esperaba que me asustara como lo hizo.
Nos quedamos expectantes y Miguel le dijo a Rubén que preparara el acelerador para salir por ruedas, que eso no era normal.
Algo no iba bien, se escuchaba un sonido demasiado raro, eso no eran zombies, era algo más...
-Chicos, vámonos de una puta vez, eso no suena nada bien.- Dije yo alerta, por si salia el causante.
-No, espera un poco, debemos saber a qué nos enfrentamos-dijo Sergio.
-Sergio, coincido con Richard, no me gusta ese sonido.-Advirtió Jorge.
Lo siguiente que pasó es que vimos como, literalmente, un coche aterrizó a nuestro lado en llamas, y al fondo de la autopista, detrás de nosotros, una sombra excesivamente enorme como para se un zombie, apareció.
-Vale, Rubén, písale YAAA!-Grito Sergio.
Dejé mi Mp5 y cogí una M60, una de las armas más potentes de las que disponíamos.
-En vez de llorar, disparadle.-Dije yo muy serio.
Era algo enorme, tan horrible y monstruoso que no sabría describirlo.
en pocos minutos, íbamos a toda velocidad por la autopista, mientras esa cosa gigante nos perseguía.
-Mierda, mi metralleta se ha vaciado!-Dijo Jorge.
-Jorge, mira debajo del asiento de el copiloto, y pásame una-Dije yo.
Jorge, confuso, sacó una caja de debajo del asiento y la abrió, habían aproximadamente 7 granadas de mano, y alucinando, me dió una.
Quité la anilla y la lancé a esa bestia, la explosión lo retrasó y conseguimos escapar.
Por dentro sabia que esa cosa sabía donde íbamos, y que nos seguiría, pero me callé y seguimos adelante, pero al llegar a donde estaban los amigos de Sergio, vimos el horror.
La ciudad estaba destruida, completamente en llamas, miré a Sergio, pero se debió dar cuenta de que no podríamos salvar a nadie, entrar ahí sería una pérdida de tiempo, y todos lo sabíamos.
Antes de volver al camión, vimos a esa cosa de nuevo, era imposible huir de ese sitio, ya que nos cortó el paso, si intentábamos algo, uno de sus "pies" nos aplastaría como hormiguitas en un patio de jardín de infancia.
Rápidamente, subimos al camión, sacamos las armas, granadas y demás, y nos escondimos.
-Vale, estamos jodidos- dije yo-No hay escapatoria, o luchamos, o morimos, así de claro.
-Richard, ¿y tu primo?- Dijo Miguel.
Eso desató mi terror, así que salí del escondite y lo busqué gritando su nombre.
-¿PABLO?¡PABLO! ¿DONDE ESTÁS?-Grité yo desesperado.
Avancé un poco más, tratando de no llamar la atención de esa bestia, pero no pude.
Vi como una manada de zombies devoraban a mi primo, eso hizo que se mostrara mi verdadero yo, cogí una tubería oxidada y con una furia incontrolable, les rompí la cabeza a algunos, y ensarté a otros.
Por lo que sé, hice un ruido tremendo, grité y destrocé, porque el monstruo me miró a los ojos, pero yo estaba cegado de rabia, en ese estado soy algo infame, diabólico, sediento de sangre, incontrolable...
eché a correr encarándome a la bestia, y la bestia hizo lo mismo.
Antes de encontrarnos, salte a un coche, y desde este, me enganché a la pierna del monstruo, y la escalé hasta los hombros, mi furia estaba en su auge, iba a matar a esa cosa, de forma que fuera estremecedora.
Subí a su cabeza, me puse en su coronilla y con un cuchillo de la armería, hice un corte en lo más alto de su cabeza, quité las anillas de las 6 granadas que quedaban lo más rápido que pude, y me lancé con el cuchillo, cortando desde el pecho, salté a una pierna y aterrice bajo una lluvia de trozos de carne, vísceras y sangre.
(Continuará...)


domingo, 3 de febrero de 2013

Episodio 6

Me desperté junto a la carta, con los ojos doloridos de tanto llorar la noche anterior. Me pregunté si habían vuelto ya, así que baje a ver si estaban desayunando.
-¿Hola?¿hay alguien?-Pregunté yo.
Al ver que no contestaban, fui a ver si estaba el camión, y allí estaba, con manchas de sangre.
Escuché voces en la terraza, y fui lo más rápido que pude hacia arriba.
Entre en la terraza y allí estaban los 5: Rubén, Jorge, Sergio, Miguel y mi primo.
Se giraron todos y fui a abrazar a mi primo.
-Dios, Pablo, estas bien...-Dije en un abrazo.
-Pues claro, ¿quien crees que soy yo?-Dijo Pablo en tono bromista.
-Capullo...-Dije sonriente.
-Por cierto, me dijiste que mi prima también estaba bien, ¿donde está? quiero saludarla.-dijo Pablo, inocentemente.
-No...no lo consiguió, fuimos a por ella, pero ya era tarde, mataron a su novio y ella no quiso vivir sin el...-dije yo, mientras me caía una lágrima.
Mi primo suspiró y me abrazó.
-Richard, lo siento mucho, ¿no sabes nada de nadie más?-Me pregunto entristecido.
-No, no sé nada...ni de mi padre, ni de los demás primos, ni de mi otra hermana, ni de mi hermano...nadie-Dije yo mirando al cielo.
Tras contarnos como sobrevivimos a todo esto, bajamos a comer, ya eran las 3 de la tarde y no habíamos ni desayunado.
Tras comer miré a Sergio.
-Oye, Sergio, ¿cuando vamos a ir a por tus amigo y tal?
-Esta tarde, pero tu necesitas descansar, así que mejor quédate.
-No, iré, estoy bien, de verdad.
Es misma tarde, todos nos subimos al camión con el equipamiento de protección, y armas.
(Continuará)

viernes, 1 de febrero de 2013

Episodio 5

Me desperté en mi colchón, con un poco de dolor de cabeza. Nadie estaba despierto aún, así que subí a la terraza a reflexionar, pero al asomarme vi algo que no me gustó en ese silencio, en ese cielo Gris, algo malo iba a pasar...
Una voz detuvo mi pensamiento de lleno, era Sergio, se había levantado, ya que no podía dormir.
-Hola, Sergio...¿Que tal? -Pregunté disimulando mi nerviosismo.
-Bien, mejor que tu, por lo que veo...¿que te pasa? - Dijo Sergio.
-Es una mala sensación, como si algo malo me pasara...-Digo mirando al cielo.
-Si, creo que yo siento lo mismo...-Confesó Sergio, preocupado.
Tras unos segundos de silencio, Bajamos a desayunar, y nos pusimos a entrenar con Miguel Artes Marciales, y a hacer pesas, y ejercicio.
3 Horas de ejercicio intenso, acabamos todos cansadísimos, así que, hicimos de comer, nos sentamos y comimos a gusto, algo caliente, cocinado... Ya creíamos que nunca probaríamos algo cocinado.
Miguel se levantó y nos dijo:
-Richard, Sergio, venid aquí...
Nosotros dos, extrañados, fuimos con el.
-¿Que ocurre, Miguel?- Dijo Sergio.
-Vamos a rescatar a tu hermana y tu primo, y a tu gente, Sergio.-Nos dijo Miguel. - Pero no va a ser fácil, si bien tengo entendido, Richard, tu primo vive en Valencia, está muy lejos y a unas manzanas de aquí hay hordas ENORMES de zombies... y quería saber si estáis dispuestos a arriesgaros.
-Si -Digo yo casi sin pensar.
-Yo...también!-Dijo Sergio.
-¿Seguros? Es MUY arriesgado -Nos advierte de nuevo Miguel.
-Pues claro, es mi hermana y mi primos, daría mis brazos por ellos...-Digo yo muy serio.
-Bien saldremos mañana, pillaros un arma, preparadla, cargadla y que sea lo que dios quiera...-Dijo Miguel chocándonos la mano.
Fuimos a dormir temprano esa noche.
Al día siguiente nos despertamos un poco tarde, esa sensación...de saber que algo estaba mal no me había abandonado aún, algo que me preocupaba mucho.
-Buenos días, ¿preparado para la misión?- Dijo Sergio sonriente, lo que me hizo pensar que su sensación de que algo malo iba a pasar no era la misma...
-S-si...Claro que si, Sergio, ¡a por todas!-Dije forzando una sonrisa.
Bajamos al desayuno, no bebimos nuestros vasos de leche matinales y nos pusimos a planear nuestra misión.
Tras varias discusiones sobre como debíamos actuar, nos fuimos a cambiar de ropa, nos cambiamos y nos pusimos protecciones, tales como Chalecos antibalas y ropa con placas de metal, que debieron ser utilizadas en esa antigua fabrica.
Poco después nos reunimos en el camión y nos ponemos en nuestras posiciones de tiradores, conductor y artilleros.
Arrancó el camión, y todos soltamos un suspiro de nervios.
Primero pasamos a por mi hermana, que estaba más cerca, llegamos y me bajo del camión matando a todos los zombies que se nos acercaban. Tenía miedo, mucho miedo.
Subí a ese tercer piso, llamé a la puerta, que estaba cerrada, pero nada...
bajé la vista y el el felpudo había una nota que decía:
"Tete, tal vez me odies por esto, pero ellos mataron a mi novio, se lo llevaron y lo desmembraron ante mi, así que tras dejar a mi novio morir detrás de esta puerta, te escribo esto para decirte esto: "LO SIENTO. Quiero decirte todo lo que no tuve oportunidad de decirte y lo que no te podré decir más adelante. ahí va:
"Sé feliz, nunca llores por tonterías y estudia, necesitaras un trabajo para mantener a tu preciosa novia y a tu perfecta familia. Si, ya sé que no tienes novia ni familia, pero alguien como tú, tan simpático, guapo y buena persona como eres, no tardarás en tenerla.Y sé que te molesta que te digan esto, pero, usa protección.
y siempre cuida de tu chica, ella será lo único que te hará feliz a partir de el primer beso.
Yo no estaré para hacer de canguro de tus pequeños monstruitos, pero siempre estaré en tu corazón para ayudarte. siento que hayas tenido que venir aquí para nada, pero solo te diré una cosa, si me ves...transformada, mátame, no quiero hacer daño a nadie."
Y por ultimo, decirte que te quiero mucho, que has sido un hermano adorable, que te echaré de menos y que jamás te olvidaré, que te debo mucho, y que debajo del felpudo hay un disco, escúchalo, es una canción muy bonita de uno de esos grupos que tanto te gustan. TE QUIERO HERMANITO."
-Richard, por favor, levanta, no...quiero fastidiar, pero, ¿es esa tu hermana?- Me dijo Sergio sudando.
Me levante, allí estaba, mi hermana era uno de ellos, saqué mi pistola, y entre lagrimas y sollozos, le disparé en la frente.
-Vamonos...ya no tenemos nada que hacer aquí...-Dije con voz grave.
-Lo siento, Richard, de verdad.-Me abrazó Sergio.
-Ya...gracias...será mejor salir de aquí, Sergio.-Digo casi derrotado.
Tras bajar los tres pisos, entré en el camión, todos mantenían el silencio más incomodo del mundo.
-Rubén... alcánzame esa radio de allí...-dije cabizbajo.
-¿Se puede saber qué coño ha pasado ahí arriba?- Dijo Rubén rompiendo el silencio.
-He dicho...¡¡QUE ME PASES LA PUTA RADIO!!-Grito perdiendo la calma.
-Esta...bien...-Dice Rubén atónito.
Me la pasa e introduzco el CD que mi hermana me dejó.
Empieza a sonar "So Far Away" de Avenged Sevenfold, uno de mis grupos favoritos.
Solo con los primeros 30 segundos de canción ya lloraba como un bebé.
Jorge se acerca y me abraza.
-Eh, tío ..lo siento mucho, danos la dirección de tu primo e iremos nosotros, tú descansa, lo necesitas.-Dijo Jorge.
Asentí con la cabeza y lo escribí en mi móvil, entregándoselo a Jorge.
Me llevaron a la fabrica de vuelta sin problemas, un par de zombies, pero les disparamos.
cogí la radio y puse de nuevo la canción, que se repitió varias veces, hasta que me dormí leyendo la emotiva carta de despedida.
(Continuará...)